Pa’l carajo, tra, trá

De la que me he librado. Si mi madrileña madre no hubiera decidido quedarse en América cuando se divorció de mi padre y no hubieran decidido los dos educarme en internados, probablemente yo hubiera acabado viviendo en Madrid. Si con setenta y un años y cuatro enfermedades crónicas me hubiera pescado el virus, por órdenesSigue leyendo “Pa’l carajo, tra, trá”