En lugar de cerebro

Fui a comprar con mi hijo para que me llevara las bolsas al coche. Frente al supermercado, una larguísima cola con cuatro personas enmascarilladas, a metros de distancia unos de otros, esperando poder entrar de uno en uno. Dentro, un puñado de clientes, con mascarillas y guantes. Los conocidos, marcando distancia como los demás, nosSigue leyendo “En lugar de cerebro”